lunes, 25 de octubre de 2010

De TV y telepantallas: el opio de los pueblos

“Lo paradójico es que a través de esa pantalla parecemos estar conectados con el mundo entero, cuando en verdad nos arranca la posibilidad de vivir humanamente, y lo que es tan grave como esto, nos predispone a la abulia”. Para Ernesto Sábato, en su obra La Resistencia, la televisión es “el opio de los pueblos”. Los espectadores, muchas por veces por pensar que no hay algo mejor, se pasan horas frente a la pantalla, descartando otras actividades. Hasta llega al punto de dominar una rutina.

El poder de la TV, de la imagen, es enorme. Lo había previsto otro escritor, George Orwell, en su libro 1984, la más famosa de las distopías. En él, la “telepantalla” gobierna a los hombres. Hay por lo menos una en todas las casas, en lugares públicos, hasta en el baño: el aparato vigila cada una de las acciones de las personas. Al mismo tiempo, transmite imágenes, sonidos, música, siempre conforme a las políticas del Partido y del Gran Hermano.

“La pantalla recibía y transmitía simultáneamente. Cualquier sonido que hiciera Winston superior a un susurro, era captado por el aparato”, relata Orwell en su obra. Cada imagen, cada dato que emite la telepantalla es indiscutible. El receptor sólo lo acepta mecánicamente como la verdad absoluta. Aunque la realidad lo niega, la otra, la virtual, es la que prevalece. Un fragmento lo grafica: “Un trompetazo salió de la telepantalla vibrando sobre sus cabezas. Pero esta vez no se trataba de la proclamación de una victoria militar, sino sólo de un anuncio del Ministerio de la Abundancia (…) Por lo visto, habían existido hasta manifestaciones para agradecerle al Gran Hermano el aumento de la ración de chocolate a veinte gramos cada semana. Ayer mismo, pensó, se había anunciado que la ración se reduciría a veinte gramos semanales ¿Cómo era posible que pudieran tragarse aquello, si no habían pasado más que veinticuatro horas? Sin embargo, se lo tragaron”.

Hoy, en el 2010, se suele utilizar como prueba de la veracidad de algo la frase “pero si lo vi en la TV”. Según este concepto, la pantalla parece limitarse a reproducir la realidad. El factor visual, la transmisión en directo alimenta el mito de que “las letras son signos y las imágenes realidades”. Por lo tanto, el espectador de la TV, o el esclavo de la telepantalla no contrastan la información que recibe con lo que verdaderamente experimenta.

Cierra Sábato: “No vemos lo que no tiene la iluminación dela pantalla, ni oímos lo que no llega a nosotros cargado de decibeles, ni olemos perfumes. Ya ni las flores los tienen”.

domingo, 24 de octubre de 2010

(Sic)

"Esto que acabamos de vivir es un acción de violencia completamente injustificada...". Fernando Niembro, en la transmisión de Independiente- Defensor, por Fox Sports, ante la agresión del hincha del Rojo al arquero uruguayo. Lo que no quedó claro es cuál sería la acción de violencia justificada.

“Nos tocó el más pelotudo de los mineros”. Jorge Rial, en Ciudad GotiK, por La Red. En comunicación con el minero Esteban Rojas, el conductor le preguntaba sobre el derrumbe, pero el chileno se negaba a relatar ese momento. “Bueno, adiós, gracias, muy amable… chau chau”, cortó Rojas. Y Rial se enfureció: “Están un poco agrandados los mineros. Una mala educación pocas veces vista”

"¿Cuánto cuesta un kilo de lomo? ¡160 pesos me parece!" Mirtha Legrand, durante sus Almuerzos, por América. El plato del día era lomo, y en la mesa debatían acerca de su precio. “Lo estamos pagando a precios realmente muy altos”, había dicho una de las invitadas.

“Los osteoblastos, que es un nombre difícil, lo vamos a llamar Juan y el osteoplasto lo vamos a llamar Pedro”. El doctor del noticiero de Telefé intentaba graficar la función de estas células sobre el hueso con dos muñecos (que hace una semana eran los mineros). “Juan lo que hace es tomar el calcio de las comidas, con la cuchara del albañil y va poniéndolo en el hueso”, explicaba, “y Pedro va picando el hueso. No lo hace de malo, lo hace porque lo va modelando”. Muy didáctico.

“Cristina contra la prensa: ahora propuso ‘nacionalizar’ medios”. El título de la nota publicada el 20 de octubre en el Cronista impacta. Muchos lectores se quedan sólo con el titular, y se puede interpretar una estatización de todos los medios. Sin embargo, la presidenta aclaró enseguida en su discurso “no estatizar, sino nacionalizar, para que los medios adquieran conciencia nacional”. El artículo en El Argentino titulado "Sería importante nacionalizar, no estatizar, los medios" esta acompañado con un video donde se pueden escuchar la frase exacta. La Nación citó a la presidenta en el título: "Habría que nacionalizarlos". “La presidenta Cristina Kirchner cuestionó ayer a la prensa y propuso 'nacionalizar' los medios de comunicación, a quienes acusó de 'mentir' y de 'envenenar' a la sociedad”, informó, y recién aclaró el concepto en el segundo párrafo.

sábado, 23 de octubre de 2010

Prejuicios en la pantalla

“Me preocupo y me pongo nervioso cuando veo personas musulmanas en aviones”. El comentarista Juan Williams, de la cadena de radio estadounidense NPR, ofendió a los árabes en un programa de televisión. Además del repudio de agrupaciones musulmanas, NPR decidió despedirlo. "No están en línea con los estándares y prácticas editoriales de la cadena y que socavan su credibilidad como analista de NPR", expresó la empresa en un comunicado. El periodista intentó defenderse: “"No es una afirmación intolerante. Es una sobre mis sentimientos, mis miedos después del atentado terrorista del 11-S ejecutado por musulmanes radicales".

Aunque tal vez de manera más implícita, la discriminación es moneda corriente en los medios, y principalmente, en la TV argentina. Los contenidos parecen fomentarla.

En Showmatch, el programa más consumido, y a su vez, más impuesto de la televisión, se degrada a la mujer, se ríen de los provincianos, y se llegó al límite de manosear un tema tan delicado como el SIDA.

Por otra parte, se cataloga a un sector de la sociedad con un rasgo en particular: “pobre y delincuente”, “joven y drogadicto”, expuestos generalmente en programas periodísticos. Un informe del noticiero de América del 2009, titulado “Liniers: Inseguridad las 24 hs” es uno de los ejemplos. “La subida a la General Paz no sólo divide jurisdicciones, facilita el escape de delincuentes", relataba el locutor. Seguido un vecino explicaba que dentro del mismo barrio existían dos zonas: una segura, habitada por argentinos, y otra peligrosa, la de los extranjeros. Reafirmando al vecino, el periodista agregaba: “En el barrio se instaló desde hace años gran parte de la comunidad boliviana”.

Los informes sobre “jóvenes drogadictos”, o violencia adolescente son inagotables. Plantan cámaras a las salidas de los boliches un sábado a la noche, construyendo una imagen de los jóvenes siempre ligados al descontrol. “Esta es la juventud”, plantean.

En febrero de este año, Sergio Lapegüe y Dominique Metzger de TN, rotularon a dos chicos como delincuentes- por portación de cara- pero finalmente el supuesto robo fue un producto de su prejuicio.



Muchas veces, se intenta filtrar comentarios racistas con un tono bromista. Es el caso del relator Juan Manuel Pons. Durante el Mundial de Sudáfrica, el Bambino nombraba al jugador negro Nani: “Aplausos para carancho, mirá qué pelo planchado, cuando llegó a la Liga hace un par de años su pelo parecía un nido de hornero, de carancho, de codorniz”.

Desde la publicidad de puertas Pentágono hasta la placa de Crónica de “Mueren dos personas y un boliviano”. La discriminación está presente en los medios, a veces más oculta que otras.

lunes, 18 de octubre de 2010

El canje en TN podría desaparecer

Cuando uno se dispone a ver un programa de TV, no hay algo más tedioso que soportar diez minutos de publicidad. O lo que es peor: la desagradable propaganda de crema antihemorroidal en medio de la transmisión. El conductor agarra la cajita y prosigue con el denominado “chivo”.

La nueva ley de comunicación audiovisual permite dejar la “contaminación visual” en el pasado. La reglamentación dispone nuevos límites en los tiempos de publicidad por hora en cable: ocho minutos en el caso de señales de “generación propia”, y seis para el resto. Por este motivo, existe un malestar entre los productores de programas periodísticos con los nuevos topes, que según ellos, los perjudica al reducirse el margen para incluir avisos.

La Nación publicó a comienzos de este mes una nota titulada Preocupan en la TV los límites a la publicidad, en la que se explica el conflicto planteado por las productoras. “Sólo en Buenos Aires hay no menos de 200 productoras independientes de programas periodísticos, en su mayoría de media hora”, dice el artículo, y agrega: “Este modelo, en el que los canales se limitan a alquilar el espacio se repite casi en todas las ciudades que cuentan con señales locales de televisión”.

Es decir, como manifestó Luis Lázaro, el coordinador general de la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual (Afsca), los dueños de las plataformas de televisión por abono “facturan en todos los frentes”. “La pregunta es por qué, además de cobrar a los abonados, de facturar la distribución de sus señales y de vender su propia publicidad, le cobran también a las productoras que suministran los contenidos”, sostuvo.

Por otra parte, las publicidades en el interior de los programas deberán limitarse a sobreimpresos o zócalos, que no podrán ocupar más de un quinto de la pantalla, y serán contabilizados dentro del tiempo pautado. Además, se reglamenta el contenido de los anuncios en el horario de protección al menor. “La idea es que no te pasen un ‘Mandá HOT al 2020’ en medio de Floricienta”, indicó a Página 12 una fuente de la Autoridad de Servicios de Comunicación.

Otro de los puntos que jaquea a Sergio Lapegüe y compañía es el fin de los canjes. Las placas que indican “Tal periodista se viste en…” van a ser computados como segundos de publicidad. El sitio Diario sobre Diarios comentó: “En los pasillos de TN circula un chiste: Un día de estos, los presentadores de noticias van a venir en remera”.

Antes de Todo

Jorge Lanata hizo su primera entrevista a los once años, cuando iba al Colegio San Martín. La maestra les había pedido a los alumnos la biografía del escritor Conrado Nalé Roxlo. Lanata investigó, pero no la encontró. Entonces decidió buscar el teléfono en la guía. “Antes de llamar carraspeé tratando de endurecer la voz, porque una vez, por teléfono, me habían dicho ‘Señora’”, se acuerda. Cuando escuchó el “hola” del otro lado, se presentó:

- Yo estoy en séptimo grado del Colegio San Martín, nos pidieron su biografía y no pude encontrarla en ningún diccionario... ¿Usted no me podría contar que hizo en su vida?

Nalé Roxlo comenzó:
-Bueno. . . yo escribí el Martín Fierro. . . No, no. . . Eso no lo pongas.

“Yo taché, sintiéndome un idiota. Después contó algunos datos ciertos, me dio un par de consejos que no recuerdo y colgó el teléfono”, cuenta. Esa fue su primera experiencia periodística, por así llamarlo.

Dos años después, empezó a escribir para La Ciudad, un diario de Avellaneda, para el que entrevistó, entre otros, al doctor René Favaloro. Sin embargo, sus mejores entrevistas salieron al aire mucho tiempo después, en el programa Hora 24, por Rock and Pop. El ciclo duró tres años al aire, desde el 90 al 93.

Había empezado a trabajar en radio a los 14, en el servicio informativo de Radio Nacional. Se presentó un día en el edificio, dijo que quería trabajar ahí, y lo aceptaron. Como era menor, su padre tuvo que firmar el contrato, donde figuró durante dos años como "violinista de la Orquesta Juvenil de LRA" afectado al Servicio Informativo.

Hora 24 se recuerda por las grandes entrevistas a personajes como Joaquín Sabina, Alberto Migré, Fito Páez, Osvaldo Bayer, Eduardo Galeano, Andrés Calamaro, Mercedes Sosa, Luca Prodan. Este es el audio del reportaje al líder de Sumo:


“No hay malas notas, sino malos entrevistadores. Siempre me planteo que tengo que poder sacar una buena nota a cualquiera porque todos tenemos algo que contar. Es fácil hacer una nota con Barack Obama, pero también tengo que poder sacarle una buena historia al portero de mi edificio”, opina Lanata.

También tuvo la posibilidad de entrevistar a Julio Cortázar. A continuación, uno de los fragmentos que salió al aire en Hora 24.


Jorge Lanata, que actualmente conduce DDT (Después de todo) por Canal 26, está siendo muy cuestionado por su posición contra el gobierno, y su ¿acercamiento? a Clarín. Pero está bueno rescatar lo que hizo años anteriores, que lo destacó como periodista. Como dijo D’ Elía alguna vez: “Volvé Lanata, que te perdonamos”.

domingo, 17 de octubre de 2010

(Sic)

“Por lo menos voy a escabiar, ¡vos vas a morfar!”. Fuerte declaración de Horacio Pagani, en Estudio Fútbol, por TyC Sports. Le contestó a Marcelo Palacios que, mientras promocionaban un libro, lo había atacado: "En vez de irse a escabiar como vos, escribieron un libro".

“La verdad fue muy lindo conversar con vos y fue un placer haberte conocido, ya tendremos otra oportunidad para tomar un fernet, o un vinito”. Luis Majul, en La Cornisa, por América, agradeciendo a La Mole Moli por la entrevista. Minutos antes, el boxeador había confesado que decidió abandonar al alcohol, después de una dura adicción. Ante la invitación del conductor, respondió: “No quiero tomar un fernet ni un vinito, vamos a tomar un cortadito”.

"¡Qué ignorantes, como van a escribir Racing de esa manera!". Julio Ricardo, en la transmisión de Independiente- Racing, por Canal 7, después de ver una bandera en la tribuna Roja que decía: "El línea 2 es hincha de Rasin". Lo repitió varias veces, sin darse cuenta que la leyenda hacía referencia a la cargada “RaSin Club”.

“Son 33 mineros. Tardaron 33 días en la perforación. Son 33 los minutos que toma exactamente la ambulancia si tiene que ir por tierra hasta el hospital. La frase ‘Estamos bien en el refugio los 33” tiene 33 caracteres. Y si empezaba mañana, es 13/10/10: si suman es 33”. Tomás Bulat, en C5N, forzaba coincidencias. “Si con todo esto no apuestan al número 33, definitivamente están mirando otro canal”, cerró.

“Twitter es una genialidad que emplean los políticos como un altavoz. Como una conferencia de prensa sin preguntas molestas. Lo que dicen se expande como un virus y hasta puede ser validado por los medios tradicionales”. Clarín, en la columna “Del editor al lector”, en la edición del martes. A pesar de esta crítica, ese mismo día publicó una nota sobre las maniobras militares de Gran Bretaña en las Malvinas- "Para Londres, son de 'rutina'", donde citó como fuente tweets de Cristina Fernández y Héctor Timerman.

sábado, 16 de octubre de 2010

El show debe continuar

“Estoy feliz, feliz”, comentó Carla Herrera, hermana de uno de los mineros chilenos, antes de que sea rescatado. “Pero también estoy harta de toda esta bulla, quiero que termine ya”, agregó, mientras intentaba caminar con su bebe entre los miles de periodistas.

Esta mujer seguramente resumió el pensamiento de la mayoría de los familiares de los mineros, que, al mismo tiempo, se opone al de los medios de comunicación. ¿A que diario/radio/canal de TV no le gustaría continuar con la especie de reality que se montó alrededor del rescate? Las horas y horas de transmisión en vivo desde Copiapó fueron consumidas aproximadamente por 1000 millones de espectadores. El escenario, los planos, la escenografía, las palabras estudiadas del presidente Piñera alimentaban la idea del show. Hasta algunos lo compararon (por el montaje, claro está) con la llegada del hombre a la Luna.

Para las principales cadenas y diarios del mundo fue el tema central, de tapa. En el lugar del hecho hubo alrededor de 2000 periodistas, de entre 150 y 200 medios de diferentes países. Según las crónicas, en las últimas semanas era imposible conseguir alojamiento en hoteles, y las empresas de transporte y alquiler de automóviles estaban desbordados por la enorme cantidad de reporteros. La mayoría tuvo que convivir en carpas o casas rodantes en los alrededores.

Con el rescate de los mineros, en los medios se vio de todo: simulacros del rescate con muñequitos de plástico en el noticiero de Telefé, buscadores de coincidencias con el número 33, una nota en la revista Paparazzi con la historia de Yonni Barrios, el “minero bígamo”, los relatos empapados de dramatismo de Julio Bazan, Feinmann adentro de una cápsula...



Esto recién empieza. El show debe continuar. Llegarán libros, documentales (HBO y Discovery Networks ya los están preparando), series, y, por supuesto, películas- que ya se están rodando. Por su parte, los medios ofrecen cifras millonarias a cambio de entrevistas exclusivas con los sobrevivientes.

“En 70 días han pasado de ser humildes trabajadores a estrellas mediáticas”, dice el diario El Mundo. Por este motivo, los mineros ya recibieron instrucciones para enfrentar a la prensa. El encargado de capacitarlos fue Alejandro Pino, periodista y miembro de la Asociación Chilena de Seguridad. "Les dije que no miren al reportero como un enemigo, y también que iban a tener cien o doscientos micrófonos de vociferantes periodistas que van a estar lanzándole cada uno una pregunta. Ustedes, la primera que escuchen, ésa la contestan", relató Pino.